CANTOS DE BROCÈLIANDE

Las más dignas pautas de amor e impecabilidad son las arpas que acompañan, con sus armonías, a los seres versados en ramas, hojas y árboles del Bosque de Brocéliande.

“… En algún lugar del Bosque de Brocéliande, en un claro donde mana una fuente junto a una roca a los pies de un roble, la sombra de Merlyn merodea sin cesar y, al anochecer, cuando los pájaros enmudecen, en el cielo que se torna rojo entre las ramas, no es raro ver al Sol estallar en tres espirales de fuego sobre un mundo dispuesto a zozobrar al otro lado del horizonte.”

P. Setan

Brocéliande, siempre verde, tiene sus toques de plata, se respiran las viejas andanzas y se asoman las historias en las lenguas de los Bardos.

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